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domingo, 7 de agosto de 2011

INDEMNIZACIÓN A TRABAJADOR QUE SE CAYÓ DE POSTE DE TELEFONO Y SE ROMPIÓ LA COLUMNA.


INDEMNIZACIÓN A TRABAJADOR QUE SE CAYÓ DE POSTE DE TELEFONO Y SE ROMPIÓ LA COLUMNA.

La Cámara Laboral otorgó una indemnización al trabajador que al descender de un poste de teléfonos, cayó del mismo y golpeó su espalda contra otro poste. Esta circunstancia agravó un cuadro preexistente de discopatía y le generó una hernia de disco. El perito estimó que el trabajador tenía un 26,7% de incapacidad física, de loa cual el 13,3% se atribuye al accidente y el resto a su estado de salud anterior (tenía artrosis de columna). A su vez se estimó que tenía un 20% de incapacidad psicológica.

Fueron condenados a pagar una indemnización Telefónica, así como las empresas contratistas y la ART, esta última por omitir controlar las medidas de seguridad e higiene que podrían haber evitado el accidente.

El caso se llama Cabrera Jesús Eduardo c/ Asociart ART y otros s/ accidente acción civil, resuelto por la Sala 2ª de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo en fecha 29/4/2011

Los puntos salientes del caso son los siguientes:

Resulta evidente que quien trabaja subido a un poste, en altura, se halla en constante peligro de caída, ante un mínimo descuido, error o movimiento involuntario o desincronizado, y como puede apreciarse, el infortunio que determinó la afección del accionante guarda relación de causalidad directa y adecuada con el riesgo que provoca un poste al que se debe subir para el desempeño de la tarea que realizaba el trabajador, y por otra parte, aunque el riesgo está representado esencialmente por el grado de elevación desde el cual se produce la caída, también deben valorarse la consistencia y fisonomía de los objetos con los que puede colisionar el sujeto, y de la superficie sobre la que éste cae.

Corresponde otorgar al dictamen médico plena eficacia probatoria a los fines de esta litis (art. 477 CPCCN.), pues el especialista ha explicado la metodología científica utilizada para evaluar la existencia de una afección columnaria, porque el perito médico estableció prudencialmente cuál es el grado de participación que ha tenido el accidente y cuál el de los factores endógenos o extralaborales que influyeron en la configuración actual de la patología columnaria, y explicó que de la incapacidad del actor no se podía establecer con exactitud en qué medida su padecimiento tenía relación causal con el accidente de trabajo y en qué medida con su proceso degenerativo de base, determinó prudencialmente que el 50% de su deterioro físico derivaba del proceso degenerativo de base y un 50% era relacionable con el accidente de autos y, sobre esa base, concluyó que la mitad del porcentaje de la incapacidad de la t.o. tenía relación de causalidad adecuada con el accidente.

De la prueba producida en las presentes actuaciones surge demostrado que la aseguradora no efectuó un debido y adecuado cumplimiento de las obligaciones exigidas por los arts. 1º, ap. 2, inc. a) ; 4º, apart. 1º ; 31, apartado 1º y 2º inc. a) de la ley nacional 24557 y de lo normado por el art. 18 del dec. nacional 170/96, por el contrario, surge que la aseguradora no dio ninguna recomendación a la empleadora para que pudiera tomar medidas tendientes a realizar la correspondiente prevención y que tampoco se requirió el suministro de algún elemento de protección contra posibles caídas desde cierta altura que, seguramente, hubiera evitado, el acaecimiento del infortunio de autos, por ello, la aseguradora de riesgos ha concurrido con la empleadora en la causación del daño con la omisión de conductas impuestas legalmente.

La ART resulta responsable en forma solidaria puesto que si hubiera cumplido su deber legal cabalmente, seguramente la empresa afiliada hubiera adecuado sus comportamientos en materia de prevención y, entonces, es altamente probable que el accidente no se hubiera producido y este inadecuado cumplimiento de los deberes de seguridad a su cargo es determinante, máxime si se tiene en cuenta que, el deber primario de estas entidades creadas por la ley nacional 24557 es el de velar por el cumplimiento eficaz del deber de prevención y por la seguridad en el empleo, obligación que el legislador ha puesto en sus cabezas y por cuya asunción (además de la responsabilidad secundaria por las contingencias que se produzcan pese a todo) estas entidades perciben retribución económica.