viernes, 4 de diciembre de 2009

INDEMNIZACIÓN POR HERNIA DE DISCO A CARTERO.


INDEMNIZACIÓN POR HERNIA DE DISCO A CARTERO.


Tarea: distribución de correspondencia y revistas a pie con un bolso colgado al hombro.

En el expediente Taracido, Hernán v. Latin América Postal S.A, la Camara Nacional de Apelaciones del Trabajo (sala VII) resolvió otorgar una indemnización por hernia de disco a un trabajador que se desempeñaba como cartero y que cargaba un bolso con correspondencia por largos trayectos.


El juez Rodríguez Brunengo dijo en la parte esencial de la Sentencia:

la sentenciante tuvo por demostrado el nexo causal entre la enfermedad accidente verificada en el trabajador (hernia de disco, lumbalgia y apófisis espinosas en su columna vertebral) y el tipo de tareas que realizaba para la demandada (cartero).

Dice que la conclusión arribada en el decisorio en este aspecto constituiría una afirmación dogmática ya que, en su opinión, el actor no habría acreditado que el bolso que utilizaba para distribuir la correspondencia haya sido la "cosa riesgosa o viciosa" causante de las afecciones que porta. Entre otras cosas, invoca prueba de oficios a distintos clientes de su representada como demostrativos de que el trabajador no tenía que transportar peso, sino sólo correspondencia y que, junto con la particular interpretación de la prueba testifical que hace, afirma enérgicamente que el bolso que utilizaba el trabajador no era de la magnitud de peso que denunciara al inicio (ver fs. 396 y ss.).

Pero tal como lo adelantara esto que dice sólo constituye un mero discrepar con lo resuelto, por cuanto el apelante no hace crítica eficaz de los fundamentos decisivos del fallo en el punto, cual lo es que los testigos Barrasa (fs. 223), Altamirano (fs. 226), Vicente (fs. 231), Sánchez (fs. 232) y Fontinovo (fs. 231), dieron noticia cierta de la mecánica de trabajo del actor como también de la manipulación del bolso de correspondencia, el que podía oscilar entre ciertos pesos "...no más de 9 kilos y en algunos casos de 2 kilos..." (sic), "...por completo debía andar entre los 10 ó 14, 15 kilos, depende del material que llevaba..."

Tal como lo puntualiza la a quo estas testificales corroboran lo informado por los peritos médico legista y por el perito ingeniero en cuanto a las distancias que el trabajador debía recorrer a pie "...entre los 3 y 6 kilómetros, existiendo la posibilidad de que existan dos tramos diferentes en el día..." (ver peritaje a fs. 324/27) y los variados pesos que podía llevar el bolso de correspondencia "...entre los 8 y los 12 kilos, en el peso de salida para el reparto de correspondencia, además de que el bolso utilizado tenía capacidad máxima de 21,800 kilogramos, (ver fs. 324/27), elementos y circunstancias que sin duda alguna forman convicción de que fueron causantes de la minusvalía verificada en el trabajador

Por otro lado, el recurrente deja incólume un aspecto decisivo del fallo, cual lo es que mas allá del peso en sí que podría haber llegado a cargar el actor en su tarea de cartero, lo cierto es que el perito médico legista además de verificar la patología columnaria que describe, comprobó también la existencia de limitaciones en los movimientos de flexión anterior del tronco tanto en la hiperextensión como en su barrido angular y en la rotación hacia izquierda y derecha
Por consecuencia, el propio argumento del apelante haciendo hincapié en el peso que tendría el bolso del actor, carece de fundamento científico idóneo como para desbaratar lo ya resuelto, porque en el contexto probatorio del presente caso, resulta irrelevante si el trabajador distribuía más cartas que revistas o al revés, en tanto el peso involucrado en el reparto era constante, maxime cuando se acreditó deficiencias funcionales concretas causadas por la tarea que desplegaba el actor, aspecto del decisorio que el recurrente deja incólume

Agrego además que, si bien es cierto que no corresponde en principio al perito médico expedirse acerca de la existencia o no de vínculo causal entre la afección detectada y las tareas realizadas por el actor (en tanto está sujeto a demostración), lo cierto es que, al igual que la a quo, los elementos de juicio arrimados a la causa me convencen sin duda de la existencia del nexo causal